Os proponemos que disfrutéis de un momento de tranquilidad.
Cerrad los ojos, respetad el silencio que se ha creado y poneos una de las manos sobre el corazón.
¿Sentís vuestro latido? ¿Qué ritmo tiene? ¿Escucháis vuestro corazón? ¿Qué os está diciendo?
PARA INTERIORIZAR
¿Cómo te has sentido al escucharte a ti mismo? No solo el latido del corazón sino tus pensamientos, sentimientos, sueños, proyectos, ilusiones...