el niño de gran corazón

Esta es la historia de un niño que tenía un gran corazón. Vivía en un pueblo que estaba al pie de una montaña altísima. Era tan alta que todos los habitantes del pueblo decían que en la cima vivía Dios. El niño, que era valiente y siempre había querido conocer a Dios, decidió subir hasta la cima de aquella montaña. Empezó a subir sin temer al frío, ni a los animales que vivían en la montaña, pues, como era bueno y cariñoso con ellos, al final terminaban haciéndose sus amigos.

Al cabo de varios días, el niño estaba muy cansado, pero su deseo de ver a Dios y poder hablar con Él podía más que el cansancio. Por fin, llegó a la cima. Cuando miró a su alrededor, quedó extasiado.

Le pareció que su vista alcanzaba más allá del mundo. Tan alto estaba, que se sintió a medias entre la tierra y el cielo. Le parecía que podía coger las nubes. Estaba tan feliz que se puso a saltar y bailar. De pronto, se quedó quieto, sentado, mirando a su alrededor.

Estuvo así un buen rato y al final comprendió una cosa: Dios no estaba solamente en lo alto de la montaña. Dios estaba en todas partes, en los valles, en las llanuras y en el cielo, pero sobre todo, estaba en su mente y en su corazón. Aquel descubrimiento le llenó de mucha alegría.